¿Cómo nos relacionamos con los demás?
¿Has pensado alguna vez las estrategias que desarrollas a la hora de relacionarte con los demas? ¿Cómo entablas conversación, cómo la mantienes, qué tipo de conversación mantienes?
Hay estrategias que funcionan mejor y otras que funcionan peor. No quiere decir que ninguna sea la mejor ni que ninguna sea la peor, pero sí es verdad que hay gente que tiene unas relaciones más profundas y otras personas relaciones más superficiales. Unos tienen más y otros menos. A veces nos basta, otras veces no.
Hay quien monopoliza los temas y hay quien sólo afirma o corrobora lo que otras dicen. Hay quien habla de cualquier cosa y quien no sabe sacar temas, por muy interesantes que pudieran ser.
Hay una cosa que esta clara. La gente auténtica es la que a la larga tiene mayores posibilidades de mejorar sus relaciones personales. Aunque hay muchas definiciones de autenticidad, vamos a referirnos a la más intuitiva, la que nos dice que una persona auténtica es una persona que actúa más o menos coherentemente con su pensamiento.
Lo que esta claro es que una persona que siempre dice a todo que sí, que afirma y corrobora lo que otras proponen, que no muestra tristeza, cansancio o cualquier otro signo propio de la condicion humana en las relaciones con los demás, no nos la creemos. No nos creemos que esa persona sea auténtica, que realmente sea así como se muestra, pues es humanamente imposible que esté alegre todo el rato, que esté de acuerdo en todo o que sólo sepa sonreir a los demás.
Esto mismo ocurre en otros ambitos. A un/a representante institucional se le supone una actuación conforme a lo que ha de decir su institucion, no como persona. No nos creemos en absoluto que actua como persona (ni falta que hace). Y lo vemos porquenunca tiene dudas sobre lo que dice, nunca vacila. Esto es porque esta actuando como representante institucional. El episodio tan parodiado que sufrió el Jefe del Estado español no hace mucho fue precisamente un acto humano por ser una salida de la norma, de lo correcto, de lo que se espera que haga un Jefe de Estado. Por un momento no actuaba el representante de España, sino la persona que ejercía esa representación.
Por la misma razón, las personas que nunca se perturban, que nunca parece que salgan de sus casillas, que nunca tienen una palabra fea, no nos las podemos creer. Estarán representando a su ideal de persona, pero está claro que no son ellas mismas.
En conclusión, sé auténtico/a si quieres ser creible. Con Daniel Innerarity decimos: lo contrario a la sinceridad no es la mentira, sino la repetición, el automatismo, la rutina.




soniaagramunt dijo
Hola niceday,
Pienso igual que tú, que triste tratar como personas que no se las ve auténticas. En cuanto he leido este blog, me ha venido a la mente una persona con la que suelo tratar y es la peor muestra de autenticidad.
Pero bueno, no se porqué, se relacionaba bastante, creo que nadie nota esa parte que yo si veo en ella y yo es que no la puedo ni ver. Pero bueno, son cosas que pasan.
Besos
29 Diciembre 2007 | 06:34 PM