Otra vuelta de la Tierra alrededor del sol
Cada nochevieja veo más comportamientos supersticiosos que no entiendo. Que si las uvas se llaman ahora "de la suerte", que si algo rojo, que si el anillo en el champán (!) ...
Y todo eso para celebrar un acontecimiento que en nada nos afecta y del cual sólo somos meros espectadores: el hecho de que la Tierra ha dado otra vuelta más al sol. Otra vuelta más sumada a los millones de vueltas que lleva.
Y como espectadores veo difícil esperar que el hecho de que la Tierra empiece a dar una nueva vuelta sirva para hacernos a nosotros más felices o mejores personas.
La vida es algo continuo, sin cortes. Convertirse en mejores personas es algo que se va haciendo imperceptiblemente. Cuando, echando la vista atrás, vemos que ya no hacemos lo de antes. O que ni siquiera pensamos igual ante las situaciones que antes nos afectaban.
Algunas veces nos sentimos mejor cuando pasan cosas buenas y nos sentimos peor con las cosas malas. Pero un día, pensando, vemos que ya no nos sentimos tan mal con las malas. Por eso, resumir los últimos 365 días con una sola etiqueta - o blanco o negro- no nos hace ningún bien, pues nos hace perder la perspectiva de los grises, de las mejoras imperceptibles que, sumadas, consiguen un cambio perceptible.
Siempre desconfié de quien quería que todo fuera mejor para ese periodo de tiempo en que tarda la Tierra en dar una vuelta al sol, pues a la Tierra y al sol les traemos sin cuidado.
Si después de esto os preguntais si tomé las uvas os diré que sí. Sin embargo, cada vez estoy más convencida de que para mí es un rito vacío de sentido. Creo que lo que queda sólo es una afectiva reminiscencia de tiempos infantiles, cuando vivía el momento con una intensidad inocente que aún recuerdo con cariño.


Jesús dijo
Yo no creo en esas cosas del "algo rojo", el anillo en el champán ni nada por el estilo, sin embargo creo que un cambio de año es un símbolo que bien merece cierta mención y, porqué no, una celebración un tanto especial.
En lo personal, y en lo que respecta al pasado 2006, ha sido un año que hemos deseado en mi familia que terminase con muchas ganas. Como sabes, este año murió mi madre, entre otros acontecimientos. Por supuesto que también los hubo buenos y mucho. Ha sido un año muy intenso en todos los aspectos.
Realmente, de la noche del 31 de Diciembre al 1 de Enero de 2007, no ha habido ningún cambio especial. La realidad sigue siendo la misma, pero ese pequeño cambio de cifra en el calendario supone para nosotros, insisto, en nuestro caso personal y en el mío en particular, un cambio de etapa. Una página que se cierra y da paso a la siguiente. ¿Qué pone en la siguiente página?, ¿me gustará? No lo sé, pero no deja de ser algo diferente.
¿Uvas de la suerte? Tampoco lo sé, pero sin duda el comienzo de una etapa diferente que espero y deseo que sea mejor que la anterior.
Feliz 2007 Aurelia.
2 Enero 2007 | 02:29 PM