Mucha gente cree que el pasado tiene una influencia determinante en su vida actual. Aunque esto en parte es cierto estas personas no están considerando algunas cosas:

- Todo el mundo ha sufrido alguna algo a lo que no supo responder como hubiera querido. Si una vez alguien discutió con sus amig@s y la discusión acabó como el rosario de la aurora, no significa que hoy, unos años más tarde, deba seguir discutiendo con las mismas premisas que antes. Es cierto que una vez aprendido un comportamiento no es muy común probar otras respuestas ante los mismos estímulos. De ahí que aparezca muchas veces lo que los psicólogos denominan indefensión aprendida.

Esas soluciones, que a lo mejor sirvieron una vez, no tienen porqué valer siempre. Sin embargo, es fácil recurrir a ellas porque, como suele decirse, así es “como soy”.

- Aunque sea inconscientemente, dejarse influir por el pasado puede servir para evitar hacer el esfuerzo de cambiar en el presente. Es muy típico el decir: siempre he sido así, luego es imposible cambiar.

Sin embargo, sí es posible plantear otros estilos de respuesta. Es cuestión de ver la situación en frío. Obviamente, no se trata de renunciar a todas las influencias pasadas, sino sólo desafiar aquellas más perjudiciales en la actualidad.