¿Decisiones propias?
¿Sabemos si lo que decidimos proviene realmente de nosotr@s mism@s? No es una pregunta sin sentido, a nada que nos paramos a pensar.
La publicidad, por ejemplo, nos hace familiares con ciertas marcas. Por eso, las marcas que se anuncian, sean del tipo que sean, alimentación, limpieza, vestido, automoción, etc, suelen ser más fáciles de retener. En cambio las que no se anuncian no nos suenan tanto.
Las opiniones que aparecen en los diarios, igualmente, también se nos hacen más familiares que las que no aparecen. (Alguien podría pensar que hay suficientes periódicos que cubren todas las tendencias ideológicas posibles. No lo veo así. Basta pensar dónde nos situamos, en un país dentro del primer mundo y en un contexto histórico determinado).
Fromm decía que los miembros de un grupo, además, también tienden a uniformarse en cuanto a opiniones, forma de vestir, vida que llevan, simplemente por la razón de no sentirse de alguna forma aislados.
Ellis hablaba de ideas irracionales. Éstas no eran consideradas como tales por la población. La razón de que no se consideren irracionales puede parecer divertida: la gran mayoría de la gente las ve y las comparte como lógicas.
Ahora parece que el miedo, anónimo censor, lleva a suspender una obra de Mozart en Alemania. Consigue así que la teórica libertad de expresión, si es que aún existe en grado suficiente, mengüe todavía más.


Jesús dijo
Trataré de responder a tamaña pregunta en base a cómo lo veo ahora. Pienso que nuestra vida, la de cada un@ de nosotr@s, no es otra cosa que una sucesión constante de decisiones que tomamos a cada instante.
Con esta definición, creo que no es necesario decir que somos los únicos responsables de todo cuanto hacemos ó no hacemos, de cuanto decimos ó callamos. ¿Qué nos ha influído en ello?
No lo sé. Cada cosa que sucede a nuestro alrededor produce un efecto en nosotros sobre el que actuamos y para ello tomamos una decisión.
Con el ejemplo que pones, con la publicidad, cuando la recibimos, si resulta de nuestro agrado, tomamos nota de ello y actuamos en consecuencia (decidimos al respecto). El problema es que, cuando salen mal las cosas, normalmente es más fácil culpar a la publicidad sobre su influencia en nosotros. Esto no es otra cosa que no asumir la responsabilidad sobre la decisión que tomamos en su momento y, en lugar de admitirlo, buscamos responsables de ello.
Luego, respondiendo también a la pregunta que da título al post: ¿Decisiones propias?
Creo que puedo resumirlo en una sola palabra: ABSOLUTAMENTE.
Es mi opinión.
28 Septiembre 2006 | 02:59 PM