Las relaciones humanas y los blogs
Las personas nos relacionamos constantemente. Nos damos apoyo, consuelo, nos entusiasmamos o nos enfadamos, nos divertimos o nos entretenemos juntas. La riqueza emocional que dan los amig@s es incomparable con cualquier otra.
Las relaciones personales pueden ser más bien libres o pueden estar más basadas en la dependencia. Para que una relación sea fructífera hay que tener en cuenta tanto lo que yo quiero como lo que quieren otras personas. Esas cosas a veces no son compatibles.
Igual que en el mundo real, lo mismo ocurre en los blogs. Está claro que un blog no va a gustar a todo el mundo, pretender eso sería puro perfeccionismo. Es innegable que sería muy agradable que le gustara a bastante gente. Y sobre todo que alguien comentase algo. Pero no podemos obligar a nadie a ello: el yo comento porque tú comentas y luego espero que vuelvas a comentar, asfixia. Eso puede durar una temporada pero tiene, desde ya, una fecha de caducidad. No vale la pena vendernos a los otros por eso, pues no hacemos más que esclavizarnos, en cierta manera.
Hay quien sólo escribe para ser leid@ por el mayor número de personas posible u obtener el mayor número de comentarios. Para ello, va haciendo comentarios a diestro y siniestro en otros blogs esperando obtener la misma respuesta en el suyo. Eso es genial si se consigue. Pero crea mucha ansiedad si alguna vez no supera el número deseado de lectores y lectoras. De hecho, el estrés es permanente ya que nunca va a saber si dejará de recibir comentarios alguna vez. Tampoco sabe que harán en el futuro el resto de bloguer@s, se pueden cansar y dejar su blog, irse de vacaciones, etc...
En cambio, escribir un blog por placer es distinto. La escritura entonces, por sí sola, produce unas sensaciones altamente satisfactorias: relaja, entretiene, sirve para desconectar, realiza, etc. Los comentarios que se hacen en otros blogs son sencillamente altruistas. Se escriben por gusto, porque el post es interesante y hay algo que decir, porque nos gusta hacerlos. En este caso, el objetivo de comentar en otro blog es el comentario en sí, y no el número de comentarios que calculamos recibir a cambio en el nuestro. Escribimos y nos escriben, pero no hay ataduras, no hay ninguna sensación de cumplir con otros compromisos. Nos vemos más libres, llevamos el ritmo que queremos. Es evidente que, en este caso, las relaciones humanas son mucho más sinceras y duraderas en el tiempo.


m dijo
je,jeje,, tienes toda la razón. Pienso como tú hay que escribir por gusto y cuando quieras y por supuesto a quien quieras. Muy bueno el post..
6 Julio 2006 | 09:12 PM