Categoría: Idea irracional 02 Competencia
21 Enero 2008
El título de este artículo, que es el eslogan de un anuncio televisivo, me parece muy sugerente por lo que induce a pensar. Yo lo entiendo como una invitación a convertir tus obligaciones en deseos, es decir, en ver tus obligaciones diarias, tu quehacer diario como algo que te apetece hacer, como algo que haces por gusto, por el placer de hacerlo.
Hay mucha gente que se agobia por las dificultades de su vida, de su trabajo, de sus obligaciones. Creo que a veces no es tanto por el qué ha de hacer, sino por el cómo ha de hacerlo.
Algunas personas buscan la perfección en todo lo que hacen. En parte esto tiene su sentido; es preferible hacer las cosas bien por razones obvias y prácticas (como poder pedir un aumento de sueldo, lograr reconocimiento, etc) pero pretender que todo salga perfecto se revela como algo prácticamente imposible. Es así por la propia naturaleza del ser humano, que es falible.
Y aun suponiendo que se pudiera hacer todo perfectamente bien, habría que gastar muchas energías y mucho tiempo que estarían mucho mejor empleados en otras tareas (incluyendo el ocio). Además tanta ansiedad por lograr la perfección puede llevar a somatizar el estrés (aparecen úlceras, migrañas, etc).
Es mejor que consideremos como una preferencia el intentar hacer bien las cosas. Que no lo consideremos como una necesidad imperiosa, pues no todo el mundo está igualmente preparado para todo por igual. No todo el mundo ha tenido las mismas oportunidades de aprender ciertas cosas, ni tiene el mismo apoyo en su familia, ni los mismos recursos... etc. Como decía en otro artículo, siempre hay una razón.
Lo importante es la actitud que se tenga en relación a la tarea de emprender algo. Es decir, si estoy satisfecha con la manera (el cómo) de hacer mi trabajo, sabiendo que tengo mis limitaciones (las conozca o no).
Cuando nos preocupamos más de cómo hacemos las cosas y no tanto de lo que hacemos o no, ocurre que nos gusta cuidar el proceso de lo que estamos haciendo (no sólo el resultado). Tenemos un objetivo propio, que es nuestra propia satisfacción. No es un objetivo ajeno, como el sueldo que recibiremos o el aplauso que nos darán.
Por eso, independientemente de la remuneración que recibas, tengas o no trabajo, tengas un contrato de corta duración o indefinido, lo importante es hacer. Y luego hacer buscando la propia satisfacción. Pregúntate de vez en cuando y sinceramente cuál es el objetivo por el que luchas. Para llegar a hacer las cosas bien no hay otra receta que practicar, practicar y practicar.
servido por niceday
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14 Enero 2008
Este es un remake de un viejo artículo al que voy a darle otra perspectiva. Trata de intentar ver las cosas de la vida como pura aventura. Creo que eso es entender lo que es la felicidad de la vida, tal como intento entenderla yo.
Bueno, pienso que es muy relajante tomarse cada una de las cosas que hacemos como si fuera una aventura por las siguientes razones:
1. La idea de trabajar en algo como si de una aventura se tratara, sitúa en primer lugar la diversión y el placer de hacer (algo) por delante de otras ideas que pueden implicar más estrés en su realización, como la idea de trabajar básicamente por dinero (u otros objetivos ajenos). Quiero decir que tiene una connotación de diversión; se trata de trabajar por divertirse (en primer lugar)
2. Ese sentido de diversión que lleva implícita la idea de aventura es, ademas, individual. Es decir, no se trata de currar para satisfacer los deseos de nadie sino que se buscan y se descubren en la vida los intereses propios y se trabaja por ellos.
3. En este sentido no se trabaja por otro objetivo más que la propia satisfacción.
4. Además, al tratar de hacer las cosas por la propia satisfacción, la idea de aventura implica involucrarse en las tareas por razones artísticas, esto es, para que "quede bonito". No tanto para que sea mejor que lo realizado por otras personas, sino buscando superarse a uno mismo, más que buscar la perfección en la tarea.
5. Por último, la idea de aventura elimina el miedo a ponerse a actuar, a hacer cosas, disminuye la importancia también de los posibles errores que se puedan cometer por el camino.
En definitiva, la idea de aventura define una manera concreta en que se pueden hacer las cosas, que, resumiendo, consiste en: trabajar por objetivos propios, por la propia satisfacción más que por lo que puedan querer los demás, trabajando por la propia superación y quitando hierro a los errores.
servido por niceday
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16 Agosto 2007
Dicen que los animales en cautividad acaban por tener algunos síntomas semejantes al estrés: nerviosismo, intranquilidad, etc... Si continuan mucho tiempo en esta situación, el estrés se hace crónico y ya no vuelven a ser como antes.
Las personas somos un poco como animales en cautividad. Desde que nacemos vivimos dentro de una sociedad que nos adiestra y nos doma según sus normas de convivencia. Nos exige buscarnos un trabajo, ganar dinero para poder mantenernos y conseguir una pareja.
En este esquema es normal que nuestra respuesta fisiológica sea parecida a la de los animales en cautividad, especialmente si el ambiente nos exige más de lo que nuestro organismo es capaz de asimilar.
Por todo eso, la única forma de adaptarse al medio, es tomar de vez en cuando distancia con la realidad a través de la relajación. es una forma de no verse superado/a por las exigencias del medio.
Entre los muchos modos de relajación, destaca la "relajación progresiva" de Jacobson. También se puede hacer uso de la meditación por el puro gusto de relajarse de una manera más profunda, sin considerar connotaciones religiosas de ningun tipo.
Hay que tener en cuenta además que es imprescindible hacer ejercicio (nuestros antepasados prehistóricos corrían varios kilómetros al día para cazar; su cuerpo, como el nuestro, está preparado para hacer ejercicio).
Y por último, pero tan importante como lo anterior, es necesaria lo que podríamos llamar una "relajación cognitiva" a través de la asertividad, que es: habilidad para expresar las ideas y necesidades propias, respetando las ideas y necesidades de los demás, sin arrugarnos ni mostrarnos agresivos.
Todo esto lo he sacado de un libro que cayó recientemente en mis manos titulado Técnicas de autocontrol emocional.
servido por niceday
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20 Junio 2007
El otro día estaba comiendo tranquilamente con mi prima en su casa. Ella mostraba interés por mejorar un poco su inglés. Así que, a lo tonto, mientras comíamos, nos pusimos a jugar a que hablábamos en ese idioma. Luego seguimos intententando descifrar el significado de algunas letras de canciones en inglés. Llegamos a la canción Life is live, con sus palabras homófonas, pero de tan distinta semántica.
Me preguntó que entendía yo por tal expresión y le contesté que yo entendía que la letra venía a decir que la vida es como un directo. Es decir, que la vida es como una actuación de un concierto en directo, en la cual es inevitable que todo el mundo cometa errores y fallos. Y que esto es así precisamente porque no hay ensayos previos. Asi que el mensaje de la canción sería que no hay una razón para preocuparse ni buscar el perfeccionismo en cada cosa que llevemos a cabo. No tiene mayor importancia, en la esencia misma de la vida está el cometer errores.
Mi prima salió satisfecha con la explicación y aún le apeteció considerar y escuchar otra vez con más atención esta canción. La verdad es que no sé si la canción profundiza en estas cuestiones filosóficas, pero a mi me gusta pensar así.
Con esta anécdota quería explicar, ya estaba tardando, el lema que rige mi blog, para que entendais por qué me gusta.
servido por niceday
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18 Febrero 2007
Aqui va un breve artículo para explicar una cosilla al estilo Coco (el de "Hola amigos, soy Coco").
Exceso de demanda es una expresión con varias acepciones, según parece. Yo conocía la acepción económica. Se utiliza para decir que en un mercado de un bien cualquiera los deseos de compra de quienes quieren adquirir ese bien superan a la oferta existente, o sea, al número de unidades de ese bien que existen en el mercado... Nada del otro mundo, en definitiva. Una simple expresión para expresar un hecho y ayudar al análisis económico.
La otra acepción proviene del campo de la psicología. Me enteré de su significado no hace mucho. Por lo visto en psicología, un exceso de demanda se refiere a una situación en la que a una persona se le exige demasiado. Esa persona tiene objetivamente que atender a más obligaciones de las que puede y no puede afrontar las situación a la que debe hacer frente. Como consecuencia la reacción que se genera en la persona es el típico estrés que todos conocemos. ¿Interesante, no? :-P
Bueno, pero todo este rollete, ¿para que? Pues simplemente por dos razones. Una para saludar, que hace mucho que no escribo, entre otras cosas porque no me iba bien la coctelera esta. La otra para dejar constancia del exceso de demanda que sufro (en su segunda acepción, claro). Y ésta era otra razón por la que no escribía. Aunque mi exceso de demanda particular se sitúa en el curro nada más, últimamente me exige demasiado tiempo, hasta fines de semana incluidos... También es verdad que tengo yo mi punto un pelín perfeccionista, y claro, me da por cumplir todo lo mejor que puedo.Y, en estos casos, pues ya sabeis, porque alguna vez lo habreis vivido, que no es una situación muy agradable. Pero lo mejor que se puede hacer es llevarla de la mejor manera posible.
servido por niceday
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11 Enero 2007
La idea de fracaso es algo que normalmente tenemos muy presente a lo largo de nuestras actividades diarias. El diccionario de la RAE define fracaso como el "resultado adverso de una empresa o negocio."
Nos aterra fracasar en lo que llevamos a cabo. Trabajos, proyectos, ideas etc deberían salirnos bien. A veces, claro, el miedo viene sólo por los reproches que pudieran hacernos los demás.
Pensamos demasiado en los resultados de nuestros planes. Incluso en la misma definición de fracaso aparece la palabra "resultado". Pero no nos paramos muy a menudo a pensar en el proceso, cuando esos planes se están desarrollando. Una vecina mía, urbanita de toda la vida, se fue a vivir al campo con su novio. En su casa le decían que no duraría nada, que no podría aguantar la soledad allá y volvería pronto a la ciudad. Sin embargo, ella se fue. Es cierto que volvió, pero a los diez años, y no porque se hubiera cansado del campo, sino porque la relación con su novio se acabó.
Yo hubiera dicho que había fracasado, pero comentándolo, alguien me dijo que podía verlo de otra manera. En realidad, vivió diez años como ella decidió en su momento. Al menos intentó lo que quería. ¿Dónde podía decir yo que estaba el fracaso? Si no lo hubiera intentado no hubiera sabido qué habría pasado, ni habría disfrutado de ese tiempo.
Puede ser que sea así, porque ponerle la etiqueta única de fracaso a diez años de vida sí que parece que es un poco reduccionista. Lo mismo es hacerlo con proyectos que duran toda una vida. Es cierto que durante ese tiempo suceden muchas cosas, momentos agradables, momentos tristres, penas y alegrías.
Esto me recuerda ahora un poco a cuando en el colegio te decían que las acciones se valoraban por los resultados. Vaya con lo que nos enseñaban....
servido por niceday
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12 Octubre 2006
Hoy quiero tocar un tema educativo. El autoritarismo como actitud familiar entre padres (especialmente), madres e hij@s. Por suerte ya está cayendo en desuso, sin embargo la generación que lo ha sufrido está pagando aún sus consecuencias.
Haber tenido padres autoritarios, según el modelo tradicional familiar, tiene varias consecuencias negativas para quien recibe esa actitud jerárquica.
En primer lugar se presupone que el niño/a que recibe esa educación no sabe actuar sólo. Esto puede ser cierto en las primeras etapas de la vida, pero deja de serlo a partir de cierta edad. El problema es que la actitud apenas cambia con el crecimiento de la criatura.
Como consecuencia, el hijo o la hija toman por bueno todo lo que se les dice. En cambio toman por malo cualquier actitud que muestre independencia a la hora de tomar de decisiones. Esto conlleva de una forma inmediata a la pérdida de autonomía.
Esta actitud autoritaria es vista como algo normal (corriente) en el hijo o hija, pues se impone desde que nace. Como se considera normal, se percibirá durante toda la vida, asumiendo por lo tanto que otros son responsables de lo que un@ hace.
Esto se manifiesta en todos los aspectos de la vida. Por ejemplo: la persona se organiza en función de parámetros externos, no de lo que ella piensa que es más conveniente en cada momento. Se adapta a lo que hay y no se plantea la opción de modificarlo. Esto puede concretarse, entre muchas cosas, en el uso del tiempo, tema del que ya hablé en otra ocasión.
Además espera que sean los demás quienes le digan (esto no siempre es consciente) si lo que hace agrada o no. Espera aprobación o rechazo, pero siempre actúa esperando, nunca o casi nunca por iniciativa propia.
A un nivel más amplio, termina aceptando puestos de trabajo de poca iniciativa y responsabilidad. Las relaciones sociales también vienen contaminadas. Se basan muchas veces en prestar más atención a lo que quieren otras personas que a plantearse, si quiera alguna vez, qué le gusta a esa persona.
La única forma de acabar con el bagaje del autoritarismo sería siendo conscientes del mal que puede causar a todos los niveles.
servido por niceday
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24 Junio 2006
Este es el titulo del maravilloso libro con el que el filósofo y premio Nobel, Bertrand Russell (1872- 1970) debate acerca de las causas de la felicidad y la infelicidad. Con este resumen me hago eco del mismo y sirve, además, de pequeño homenaje.
Russell afirma que independientemente de las circunstancias externas, que apenas podemos controlar, los seres humanos pueden hacer mucho en la lucha por su propia felicidad. Así, capítulo a capítulo desgrana las razones que impiden a las personas ser felices.
Entre las causas de la infelicidad, está el excesivo miedo al fracaso. En esta sociedad más que en ninguna otra, lograr el éxito a través de la realización de cualquier actividad tiene grandes ventajas, sin embargo realizar esa actividad, no por puro placer, sino únicamente para que dé los frutos esperados, significa sucumbir a una meta vacía.
Esa meta es en realidad vacía porque el placer logrado no es interno sino que proviene del aplauso que a través del éxito ofrecen las demás personas. De ahí surgen, por tanto, otras causas de la infelicidad como la envidia. El éxito de los demás niega el propio éxito, por lo que no ofrece nada después de los esfuerzos (muy interesados) que se han realizado y que no serán compensados.
El aburrimiento es otra fuente de infelicidad y quien no sabe cultivar algunos intereses en su tiempo de ocio, puede alcanzar un nivel de hastío tal que, en casos extremos puede llevar al suicidio, mas figurado que literal, o, de manera más común, a la generaración de adicciones, como la adicción al trabajo, ya que en estos casos no se ha aprendido a hacer otra cosa en la vida.
El hecho de mantener una tendencia hacia un tipo de pensamiento victimista, es igualmente otra causa de infelicidad. En este caso se considera, a través de un falso filtro mental, que uno/a es desgraciado/a debido a las circunstancias que le ha tocado vivir. O también debido a la gente con la que ha tenido la "mala suerte" de coincidir en la vida, ya que parece que únicamente quieren hacerle daño o fastidiarle en mayor o menor grado.
Ante esto Russell afirma que lo mejor que se puede hacer es desmontar lógicamente los argumentos que llevan a pensar así. El esta convencido de que aunque sólo sea por la simple ley de la probabilidad, a todos los individuos de una misma cultura y época, les tocará vivir experiencias parecidas tanto en lo bueno y en lo malo. Igualmente se toparán con gente de semejantes características. Por el contrario, sería muy poco probable que a alguien le sucedieran casi siempre cosas horribles o que, casualmente, la mayoría de la gente con la que se encontrara actuara con malicia.
Russell conviene en que serán felices aquellos individuos que consigan entusiasmarse con las cosas que ofrece la vida y disfrutar, no de manera egoísta, sino con verdadero interés, de la compañía de las personas que se les cruzan en el camino. Para poder considerar a las personas con verdadero afecto y cariño, es imprescindible eliminar antes la envidia y el victimismo; para deleitarse con las cosas de la vida, es necesario no esperar que las distracciones contra el aburrimiento vengan hechas, sino que opina que a través de la experimentación se deben descubrir en la vida los intereses y aficiones que mayor satisfacción puedan proporcionar a cada cual.
servido por niceday
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